Analfabetismo Funcional.

Se habla mucho acerca de la alfabetización de la población en el mundo.  Sin embargo, con la rapidez con que se generan los cambios sociales a nivel global, que indefectiblemente  afectan nuestro país y cada una de las individualidades que en él habitan y se mueven en pro del desarrollo y progreso propio; y por ende de la nación ( según el ideal de un  ciudadano equilibrado) surgen estudios sobre fenómenos sociales que increíblemente se observan en cualquier país desarrollado o no, y en cualquier esfera de la sociedad, estamos  hablando en este escrito en particular, del Analfabetismo Funcional.

Se pudiera achacar este fenómeno al surgimiento de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación ( en lo adelante TICs),  no obstante, este situación se ha ido generando a partir de la escolarización,  y  se ha repuntado su presencia con la aparición del Internet y las TICs.

Comencemos por hacernos las siguientes interrogantes : ¿Sabes calcular % de descuento de algún artículo?; ¿ Compruebas fácilmente la compra del mercado con el cambio después de pagar?; ¿Entiendes los folletos de instrucción para el manejo de cualquier aparato de uso doméstico o tecnológico? ¿Comprendes el significado de las siglas de partidos políticos, sindicatos u organizaciones internacionales? ¿Sabes utilizar el cajero automático? ¿Entiendes y sabes como participar en cualquier proceso electoral? ¿Comprendes el contenido de la Constitución, de una resolución judicial o de un decreto ley? ¿Comprendes la dosis que hay que tomar de un medicamento consultando el prospecto? ¿Sabes intepretar los recibos de los servicios domésticos?  ¿Sabes como ubicar un numero telefónico en la guía ? ¿Comprendes  el vocabulario del noticiero de la T.V? ¿Sabes colocarle la hora a un reloj digital?  ¿Comprendes  la información de cualquier artículo de prensa?  ¿Sabe utilizar el diccionario para buscar el significado de una palabra? ¿ Sabes utilizar eficientemente tu computadora? ¿ Sabes como descargar un archivo, escribir un email, guardar una pagina de interés, o buscar información en  la Red? ¿ Sabes utilizar como llenar un formulario digital?… después de realizar esta autoevaluación, tienes algún conocimiento de lo que es Analfabetismo Funcional.

Pues bien, las preguntas que habrías de haberte formulado en el párrafo anterior forman parte de los indicadores que se emplean para identificar el analfabetismo funcional, algunas de  son tipo económico, político, sociocultural entre otros.

Existen innumerables definiciones de lo que es Analfabetismo Funcional, he aquí te ofrecemos algunos:

“Es la incapacidad de un individuo de utilizar su  capacidad de lectura, escritura y calculo de forma eficiente en las situaciones habituales de la vida”. Es decir, no sabe resolver de manera adecuada tareas necesarias para la vida cotidiana como por ejemplo: llenar una planilla para solicitar un puesto de trabajo; entender un contrato; seguir instrucciones escritas; leer y comprender un articulo de periódico; interpretar señales de transito; consultar el diccionario o entender un folleto.

El analfabetismo Funcional, limita a las personas en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs) tienen dificultad para usar su computador personal, trabajar en un procesador de palabras o una hoja de calculo y utilizar un navegador en la red o un teléfono móvil (celular) de manera eficiente.

Otra definición nos expresa que,” los Analfabetos funcionales han sido escolarizados, pero no dominan los mecanismos de lectura- escritura.  Aún están en desciframiento, rara vez alcanzan el sentido de lo que leen”. Este fenómeno no se vincula exclusivamente a los libros, sino a la Televisión que solo puede ser descifrada si uno domina la lectura y los fundamentos de la lengua.  El Analfabetismo Funcional es un mal hereditario, si el niño no recibe apoyo adecuado en su trabajo escolar corre el riesgo de convertirse en un analfabeta funcional.

El analfabeta funcional es capaz de comunicarse bien oralmente en el idioma materno, en su trabajo, es capaz de leer un periódico , realizar compras, realizar operaciones matemáticas sencillas, sin embargo, no es capaz de comprender manuales de formación técnicos necesarios para llevar a cabo su trabajo y/o solucionar los problemas que se le presentan en la vida en sociedad.

Es un abismo que separa a “los que saben” de “los que no saben” , esto crece con la informática que nos dispensa de llenar formularios y reemplazar lo escrito por lo digital. Es una disfunción propia de nuestra sociedad y el peligro se presenta el la transmisión del Saber, ya que no es un problema exclusivamente escolar, sino que tañe a distintas áreas de la sociedad.

La pregunta es:  ¿Que vamos hacer al respecto?  ¿ Que harás una vez enterado? …

Minerva Pereira.

Textos consultados:

La literatura para niños y jóvenes. Guía de exploración de sus grandes temas. Marc Soriano. Editorial Colihue.  1995.

Educación no formal. Jaime Sarramo López, Gonzálo Vázquez, Antoni J. Colom. Editorial Ariel . 1998.

La evolución del empleo, el tiempo de trabajo y la  formación  en la industria minera. Organización Internacional del Trabajo, 2002.

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“La libertad y los libros”.

Los libros de una Feria del Libro son, en pequeño formato, la humanidad viviente, con lo mejor y lo peor que ella tiene: sus creencias, sus fantasías, sus conocimientos, sus sueños, sus amores y sus odios, sus prejuicios, sus pequeñeces y grandezas. Ningún espejo retrata mejor a esa colectividad de hombres y mujeres que conforman las diversas tradiciones, culturas, etnias, lenguajes, mitos, costumbres, modos y modas del fenómeno humano. Esa extraordinaria variedad desaparece cuando, abandonando la superficie, gracias a los libros nos sumergimos en lo profundo hasta llegar a aquellas raíces o denominadores comunes de la especie, pues allí descubrimos lo que hay de solidario y semejante por debajo de aquella frondosa variedad: una condición, unos sentimientos, unos anhelos, unas alegrías y unos miedos que establecen una
identidad recóndita sobre las diferencias y distancias que la historia ha ido forjando entre razas, pueblos y culturas a lo largo de los siglos.

Los libros nos ayudan a derrotar los prejuicios racistas, étnicos, religiosos e ideológicos entre los pueblos y las personas y a descubrir que, por encima o por debajo de las fronteras regionales y nacionales, somos iguales en el fondo, que los “otros” somos en verdad “nosotros” mismos. Gracias a los libros viajamos en el espacio y en el tiempo, como hizo Julio Cortázar en La vuelta al día en ochenta mundos sin salir de su biblioteca, y comprobamos que, con todos sus matices y variantes, la humanidad es una sola y compartida.

Podemos comparar el mundo de los libros que en estos momentos nos rodea con un bosque encantado. Ellos están allí, quietos, inertes, silenciosos, como los árboles y las plantas de las fantásticas historias infantiles, esperando la varita mágica que los anime, la lectura. Basta que los abramos y celebremos con sus páginas esa operación mágica que es la lectura para que la vida estalle en ellos convocada por la hechicería de sus letras y palabras, y un surtidor de ideas, imágenes y sugestiones se eleve del papel hacia nosotros nos impregne, arrebate y traslade a otra vida, a menudo más rica, coherente, intensa y entretenida que la vida verdadera, en la que a menudo las rutinas embrutecedoras cotidianas nos dejan apenas resquicios para la exaltación y la felicidad.

La vida de los libros nos enriquece y nos transforma. Nos hace más sensibles, más imaginativos y, sobre todo, más libres. Más críticos del mundo tal como es y más empeñados en que cambie también él y se vaya acercando a los mundos que inventamos a imagen y semejanza de nuestros deseos y sueños.

Por eso, los libros son un testimonio inapelable de las carencias y deficiencias de la vida, aquellas que incitan a los seres humanos a crear mundos de fantasías y a volcarlos en ficciones para poder tener aquello que la vida que vivimos no nos da.

El viaje al corazón de ese bosque encantado de los libros no es gratuito, un paseo divertido y sin secuelas. Es un viaje que deja huellas en el sentimiento y la inteligencia del lector, la comprobación de que el mundo real está mal hecho pues no basta para colmar nuestros anhelos. ¿Para qué inventaríamos otros mundos si con éste nos bastara? Es imposible no salir de un buen libro sin la extraña insatisfacción de estar abandonando algo perfecto para volver a lo imperfecto y empezar a mirar el entorno con cierto desánimo y frustración. Nada ha hecho que el mundo progrese tanto desde los tiempos de la caverna primitiva hasta la era de la globalización como ese viaje a lo imaginario que acompaña a hombres y mujeres desde su más remoto pasado y del que da testimonio inequívoco el mundo vertiginoso y laberíntico de los libros.

No es sorprendente, por ello, que los libros hayan despertado, a lo largo de la historia, la desconfianza, el recelo y el temor de los enemigos de la libertad, de quienes se creen dueños de las verdades absolutas, de todos los dogmáticos y fanáticos que han sembrado de odio y violencia zigzagueante el curso de la civilización.

La Inquisición lo vio clarísimo: los libros deben ser examinados y purgados por censores estrictos para asegurar que sus contenidos se ajusten a la ortodoxia y no se deslicen en ellos apostasías y desviaciones de la doctrina verdadera. Dejarlos prosperar sin esa camisa de fuerza de la censura previa sería poblar el mundo de heterodoxias, teorías subversivas, tentaciones peligrosas y desafíos múltiples a las verdades canónicas. Esta mentalidad llevó a decidir que todo un género literario -la novela- fuera prohibida durante los tres siglos que duró la colonia en todas las posesiones españolas de América. Durante trescientos años no se pudo editar ni importar ficciones en las colonias americanas. El contrabando se encargó de que muchas novelas circularan en nuestras tierras, felizmente. Pero una de las perversas -o tal vez felices- consecuencias de esta prohibición fue que, en América Latina, como la ficción fue reprimida en el género que la expresaba mejor -las novelas-, y coma los seres humanos no podemos vivir sin ficciones, éstas se la arreglaron para contaminarlo todo -la religión, desde luego, pero también las instituciones laicas, el derecho, la ciencia, la filosofía y, y por supuesto, la política-, con el previsible resultado de que, todavía en nuestros días, los latinoamericanos tengamos grandes dificultades para discernir entre lo que es ficción y realidad. Eso ha sido muy beneficioso en los dominios del arte y la literatura, pero bastante catastrófico en otros, en los que sin una buena dosis de pragmatismo y de realismo -saber diferenciar el suelo firme de las nubes- un país puede estancarse o irse a pique.

Los comisarios políticos han reemplazado en la vida moderna a los inquisidores de antaño. Vez que se ha apoderado de un gobierno un fanático religioso, ideológico o un caudillo megalomano que se cree dueño de la verdad absoluta, los libros se han visto sometidos a purgas, recortes y vejaciones para tratar de evitar que lo que ellos encarnan mejor que nadie -la diversidad humana, la variedad de ideas, creencias, puntos de vista, costumbres y tradiciones- se divulgue y contradiga la visión dogmática, excluyente y autoritaria entronizada. Nazis, fascistas, comunistas, caudillos militares o civiles enceguecidos por los espejismos de las verdades absolutas han tratado a lo largo de toda la historia y en todas las geografías del planeta de domesticar y embridar el espíritu creativo, insumiso y crítico -que ha sido siempre el motor del cambio-, pero, por fortuna, siempre han fracasado. Dejando, eso sí, en el camino una miríada de víctimas – torturados, encarcelados y asesinados- que, pese a la represión y a las persecuciones, mantuvieron siempre viva aquella llama de libertad que anida, como un alma secreta, en el corazón de los libros.

Leer nos hace libres, a condición, claro está, de que podamos elegir los libros que queremos leer, y que los libros puedan escribirse e imprimirse sin inquisidores ni comisarios que los mutilen para que encajen dentro de las estrechas orejeras con que ellos aprisionan la vida. Defender el derecho de los libros a ser libres es defender nuestra libertad de ciudadanos, el precioso fuego que la atiza, mantiene y renueva.
Una de las mejores tradiciones de la Argentina ha sido ser un país de libros, escritores y lectores.

Yo lo recuerdo muy bien, pues en mi infancia y mi adolescencia se nutrieron de revistas y libros (y, añadiré, películas y canciones) que se producían y editaban en este país y se difundían por todos los rincones de América. Por ejemplo, llegaban puntualmente a Cochabamba, la ciudad boliviana donde viví hasta los diez años. Recuerdo muy bien la llegada periódica de Leoplán para el abuelo, el Para ti que leían mi madre y m abuela y en Billiken que yo esperaba como maná del cielo. Más tarde, de universitario en San Marcos, en Lima, conocí la literatura más renovadora y moderna, (de Faulkner a Thomas Mann, de Joyce a Sartre, de Camus a Forster, de Eliot a Hemingway, gracias a las traducciones que editoriales como Losada, Sudamericana, Emecé, Sur y otras publicaban y distribuían por todo el continente. Como innumerables jóvenes latinoamericanos de mi generación puedo decir por eso que debo buena parte de mi formación literaria a esa pasión por los libros que anida en el corazón de la cultura argentina.

Hago votos porque esa hermosa tradición se renueve y fortalezca y que sea la mejor expresión de ello esta Feria del Libro de Buenos Aires. Muchas gracias.

Mario Vargas Llosa.

Feria del libro de Buenos Aires, Argentina 2011.

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¡Bienvendio a Lectura Rápida!

A través de este espacio te ofrecemos una gran variedad de información relacionada con nuestros talleres y temas afines.

 

“Bienvenido al mundo del conocimiento”

 

 
 
 

 

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Taller Lectura Rápida-Superaprendizaje y Oratoria.

El propósito principal del TALLER DE LECTURA RAPIDA-SUPERAPRENDIZAJE Y ORATORIA, es brindarle un conjunto de conocimientos, métodos y técnicas que le permitan descubrir y desarrollar su potencial para manejar grandes volúmenes de información en el menor tiempo posible con una efectividad del 100%.   Asimismo, comunicar de forma asertiva la información que Ud. requiere dar a conocer  con desenvoltura en el área de su preferencia.
Al finalizar el taller Ud. podrá  hacer uso de sus conocimientos, métodos y técnicas de Lectura Rápida- Superaprendizaje y Oratoria permitiéndole leer, manejar y comunicar información de forma efectiva y asertiva.
Por más de 15 años hemos  estado laborando de forma ininterrumpida para ustedes en la siguiente dirección: Av. Bolívar Norte, Torre Banaven, piso 1, oficina 1-5. Valencia, Edo Carabobo- Venezuela.  Teléfonos: 0241-821.05.25/ 0414-441.56.35.
Horarios de Clase de Taller de Lectura Rápida- Superaprendizaje y Oratoria:
 
Lunes y Miércoles
Mañana: 9am a 11am.
Tarde: 3 pm a 5 pm.
Duración: 40 horas academicas.
 
Martes y Jueves:
 Mañana: 9am a 11am.
Tarde: 3 pm a 5 pm.
Duración: 40 horas academicas.
 
Sábados:
Mañana: 9am a 12m.
Duración: 40 horas academicas.
Horario para Taller intensivo:
Lunes a Jueves:
Mañana: 9:00 am a 11:00 am.
Tarde: 3:00pm a 5:00 pm.
Duración: 24 horas academicas.
 
Costo del Taller:
Bs. 3.800,00 por participante ( Promociones)
Incluye: clases, material y certificado.
Forma de pago:
Deposito, cheque,  efectivo o transferencia bancaria vía Internet.
Cuenta corriente: 01050097471097187462
Banco Mercantil.
Titular: Ismael Soler
 
Instructores:
Ismael  Soler B.
Abogado,Especialista en Mercantil y Civil.
Postgrado en Psicologia del Aprendizaje (Universidad Autónoma de México)
Minerva Pereira R.
Abogado, Especialista en Derecho Laboral.
T.S.U en Terapia Psicosocial mención honorifica Cum Laude.

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Objetivos del Taller de Lectura Rápida- SUperaprendizaje y Oratoria.

Objetivo General:
Al Finalizar el programa los participantes podrán hacer uso de conocimientos, métodos y técnicas de Lectura Rápida y Superaprendizaje que les permitirán leer y manejar información con gran velocidad y total comprensión.

Objetivos Específicos:
  • Aumentar la velocidad de la lectura y lograr una mínima diez veces mayor que su velocidad actual.
  • Lograra una comprensión absoluta (100%) con tan sólo un golpe de vista al material.
  • Desarrollar nuestra capacidad de comprensión y ánalisis de la información.
  • Entrenar el movimiento de los ojos para aumentar la velocidad y comprensión.
  • Utilizar técnicas para guiar los ojos.
  • Eliminación de la Subvocalización.
  • Mejorar y potenciar la concentración.
  • Aumentar la visión periférica.
  • Desarrollar técnicas para la lectura panoramica y exploración de información.
  • Ampliar el conocimiento de la función de los ojos y el cerebro para usarlas de manera más eficaz cuando lea, estudie, en la vida cotidiana y profesional.
  • Ampliar el vocabulario y los conocimientos generales.
  • Ahorrar tiempo en la búsqueda de información.
  • Desarrollar  técnicas de relajación, manejo del estrés.
  • Aprendizaje acelerado.
  • Aprender a aprender.
  • Mejorar la autoconfianza.
  • Perder el miedo escénico.
  • Comunicación asertiva (herramientas).
  • Oratoria.
  • Estructura de Exposición Oral.
  • Expresión del Cuerpo: Brazos, vista, desplazamiento.
  • Expresión verbal (voz): dicción, fonación, entonación, modulación.
  • Mejorar la autoconfianza.
  • Programación Neurolinguistica: Aprendizaje y Oratoria.
  • Lograr ser una persona exitosa.

 

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